Mantenimiento correctivo de placas solares térmicas: qué hacer cuando el agua no calienta como debería
Una pérdida de temperatura, una bajada de presión o una bomba que deja de funcionar pueden indicar que tu instalación solar térmica necesita una revisión. El primer paso es localizar la causa.
Abres el grifo y el agua ya no alcanza la temperatura habitual.
La instalación tarda más en calentar. La presión baja. Aparece una fuga. La bomba hace un ruido extraño o el sistema de apoyo empieza a trabajar mucho más que antes.
Cuando una instalación solar térmica deja de comportarse como debería, es el momento de investigar qué está ocurriendo.
Ahí entra en juego el mantenimiento correctivo.
Cuando una instalación solar térmica falla, lo importante no es cambiar piezas rápidamente. Lo primero es averiguar qué está provocando el problema.
¿Qué es el mantenimiento correctivo en energía solar térmica?
El mantenimiento correctivo engloba las actuaciones que se realizan cuando ya existe una avería, anomalía o pérdida de rendimiento.
Puede tratarse de un fallo evidente, como una bomba que ha dejado de funcionar, pero también de una pérdida progresiva de rendimiento.
Detectar
Confirmar que el comportamiento de la instalación no es el habitual.
Diagnosticar
Localizar el elemento o condición que está provocando la incidencia.
Corregir
Reparar, ajustar o sustituir únicamente aquello que sea necesario.
El agua ya no calienta como antes
Esta suele ser una de las primeras señales que percibe el usuario.
Una instalación que antes proporcionaba una determinada cantidad de agua caliente empieza a rendir menos.
Eso no significa necesariamente que los captadores estén averiados.
El problema puede encontrarse en la circulación del fluido, la bomba, los sensores, el acumulador, la presión del circuito, el fluido caloportador o el sistema de regulación.
Por eso es necesario analizar el conjunto antes de llegar a una conclusión.
¿Qué señales pueden indicar que existe una incidencia?
- El agua sale menos caliente
- La instalación tarda más en calentar
- La presión baja repetidamente
- Aparecen fugas o humedades
- La bomba hace ruidos extraños
- La centralita muestra errores
- El sistema auxiliar trabaja más
- Las temperaturas parecen incoherentes
Pérdida de presión en el circuito
Una bajada de presión puede tener diferentes causas.
Si ocurre de forma recurrente, es importante investigar qué está ocurriendo.
Puede existir una fuga o algún componente que no esté trabajando correctamente.
No basta con rellenar el circuito una y otra vez
Recuperar temporalmente la presión sin encontrar la causa puede ocultar una incidencia que seguirá apareciendo.
Fugas de fluido en la instalación
Las fugas pueden aparecer en conexiones, tuberías, válvulas u otros puntos del circuito.
Algunas señales que pueden alertarnos son:
- Goteos
- Humedades
- Manchas
- Restos alrededor de conexiones
- Bajadas recurrentes de presión
Cuando se detecta una fuga, conviene localizar su origen antes de que pueda afectar a otros elementos.
La bomba de circulación no funciona correctamente
En una instalación de circulación forzada, la bomba permite trasladar la energía térmica desde los captadores hasta el sistema de acumulación.
Si deja de funcionar, el sistema puede perder gran parte de su capacidad para transferir el calor.
Entre los síntomas pueden aparecer:
- Falta de circulación
- Temperaturas anormales
- Ruidos
- Alarmas
- La bomba no arranca
Antes de sustituir la bomba, hay que comprobar si el problema está realmente en ella o en el sistema que controla su funcionamiento.
Problemas con los sensores o la centralita
Los sensores proporcionan información sobre las temperaturas de distintos puntos de la instalación.
La centralita utiliza esos datos para decidir cuándo activar determinados componentes.
Si una lectura es incorrecta, el sistema puede comportarse de forma extraña.
Por ejemplo, la bomba podría no ponerse en funcionamiento cuando debería o funcionar en momentos que no corresponden.
¿Las temperaturas mostradas tienen sentido?
Lecturas muy diferentes de las condiciones reales pueden indicar un problema en sensores, conexiones o regulación.
El fluido puede perder sus propiedades con el tiempo
El fluido del circuito trabaja sometido a condiciones exigentes.
Altas temperaturas, ciclos térmicos y largos periodos de funcionamiento pueden afectar a sus características.
Si sus propiedades se han deteriorado, el comportamiento general del circuito puede verse afectado.
En determinadas situaciones puede ser necesario comprobar su estado y valorar la intervención correspondiente.
Problemas en el vaso de expansión
El vaso de expansión ayuda a absorber las variaciones de volumen que se producen en el circuito debido a los cambios de temperatura.
Cuando no funciona correctamente pueden aparecer problemas relacionados con la presión del sistema.
Por eso debe tenerse en cuenta durante el diagnóstico cuando existen variaciones anormales o repetidas.
Aire dentro del circuito
La presencia de aire puede dificultar la circulación del fluido.
Esto puede traducirse en:
- Ruidos
- Circulación deficiente
- Transferencia de calor irregular
- Funcionamiento inestable
Eliminar el aire y determinar por qué ha aparecido puede formar parte de la intervención correctiva.
Problemas en el acumulador
El acumulador es el encargado de conservar el agua caliente o la energía térmica disponible para su utilización.
Un problema en este elemento puede hacer que la instalación aparentemente genere calor, pero que la vivienda no pueda aprovecharlo correctamente.
El diagnóstico puede incluir la revisión de conexiones, intercambio térmico y otros elementos asociados al depósito.
El aislamiento deteriorado también puede reducir el rendimiento
No todos los problemas son averías complejas.
Una parte de las pérdidas puede producirse simplemente porque el aislamiento de las tuberías se ha deteriorado.
Cuando las conducciones pierden aislamiento, especialmente en tramos exteriores, parte del calor puede disiparse antes de llegar al acumulador.
Reparar las zonas deterioradas puede ser una intervención sencilla pero importante para recuperar parte del rendimiento térmico.
¿Y si el problema está en los captadores?
También puede ocurrir.
Los captadores pueden presentar daños, suciedad localizada o condiciones externas que afecten a su funcionamiento.
Pero no deberían convertirse automáticamente en los primeros sospechosos.
Una reducción de agua caliente puede tener su origen en numerosos puntos de la instalación.
Por eso el diagnóstico es tan importante.
¿El sistema auxiliar está trabajando mucho más que antes?
Muchas instalaciones solares térmicas cuentan con un sistema auxiliar para garantizar agua caliente cuando la aportación solar no es suficiente.
Si ese sistema empieza a trabajar mucho más que antes en condiciones similares, puede ser una señal de que la parte solar está aportando menos energía.
No demuestra por sí solo que exista una avería
Pero sí puede ser una buena razón para revisar el funcionamiento de la instalación solar térmica.
¿Cómo se diagnostica una avería solar térmica?
Hablar con el usuario
Saber cuándo comenzó el problema y cómo ha cambiado el comportamiento puede aportar información muy útil.
Revisar el control
Temperaturas, alarmas y datos de la centralita pueden ayudar a localizar la incidencia.
Comprobar presión y circulación
Hay que verificar que el circuito trabaja dentro de las condiciones previstas.
Inspeccionar componentes
Captadores, bomba, tuberías, válvulas y acumulador pueden necesitar revisión.
Solo después de identificar el problema tiene sentido decidir qué intervención es realmente necesaria.
Reparar no siempre significa sustituir
Cuando una instalación deja de funcionar correctamente, la solución no tiene por qué consistir automáticamente en cambiar captadores, bomba o acumulador.
En determinados casos puede ser necesario:
- Ajustar
- Reparar
- Sustituir una conexión
- Recuperar presión
- Eliminar aire
- Reparar aislamiento
- Corregir un sensor
- Revisar parámetros
Un buen mantenimiento correctivo busca actuar sobre la causa real.
¿Puedo reparar yo mismo una instalación solar térmica?
Consultar la centralita, observar si existe una fuga evidente o prestar atención a cambios de comportamiento son acciones que puede realizar el propietario.
Manipular el circuito es diferente.
Una instalación solar térmica puede trabajar con temperaturas elevadas, presión, componentes eléctricos y fluidos específicos.
Además, muchos captadores se encuentran en cubiertas donde existe riesgo de caída.
Las intervenciones técnicas deben realizarse con los conocimientos y medios adecuados.
Preventivo y correctivo se complementan
Preventivo
Busca detectar anomalías antes de que provoquen una incidencia.
Correctivo
Actúa cuando el sistema ya presenta una avería o pérdida de rendimiento.
Seguimiento
Un mantenimiento adecuado permite conocer mejor el estado real de la instalación.
¿Cuándo conviene llamar a un profesional?
- El agua no alcanza la temperatura habitual
- El apoyo trabaja mucho más que antes
- La instalación pierde presión repetidamente
- Existe una fuga visible
- La bomba no funciona
- Aparecen ruidos extraños
- La centralita muestra errores
- El rendimiento ha disminuido sin motivo aparente
No siempre significará que exista una avería importante, pero sí son señales que merece la pena analizar.
Cuando algo no funciona, encontrar la causa es el primer paso
Una instalación solar térmica está formada por varios elementos que trabajan conjuntamente.
Por eso, ante una incidencia, no conviene centrarse únicamente en los captadores.
La causa puede estar en la circulación, el control, la presión, el almacenamiento, el fluido o cualquiera de los componentes asociados.
Diagnosticar correctamente permite intervenir de forma más precisa y recuperar el funcionamiento de la instalación sin realizar actuaciones innecesarias.
¿Tu instalación solar ya no produce el agua caliente de antes?
En Ecotron Energy podemos revisar tu instalación solar térmica, analizar posibles anomalías y ayudarte a determinar qué intervención necesita el sistema.
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