Mantenimiento preventivo de placas solares térmicas: cómo cuidar tu sistema de agua caliente solar
Una instalación solar térmica puede proporcionar agua caliente durante muchos años. Revisar periódicamente captadores, circuito, acumulador y sistemas de control ayuda a mantener un funcionamiento adecuado y detectar anomalías a tiempo.
Una instalación solar térmica puede proporcionar agua caliente sanitaria durante muchos años, pero eso no significa que debamos olvidarnos de ella una vez instalada.
A diferencia de una instalación fotovoltaica, que transforma la radiación solar en electricidad, un sistema solar térmico utiliza el calor del sol para calentar un fluido y transferir esa energía al agua que utilizamos en la vivienda.
Esto significa que, además de los captadores instalados en la cubierta, existen elementos hidráulicos, depósitos, bombas, válvulas y sistemas de control que también necesitan atención.
El mantenimiento preventivo de placas solares térmicas tiene precisamente ese objetivo: comprobar periódicamente que todo el conjunto funciona correctamente antes de que aparezca una avería.
Una revisión a tiempo puede ayudar a detectar pequeñas anomalías antes de que terminen afectando a la producción de agua caliente.
¿Qué es el mantenimiento preventivo de una instalación solar térmica?
El mantenimiento preventivo consiste en revisar el estado de los distintos componentes de la instalación aunque aparentemente todo esté funcionando con normalidad.
No se trata de cambiar piezas innecesariamente.
Se trata de comprobar.
Temperaturas
Comprobar que las lecturas y el comportamiento térmico son coherentes.
Presión
Vigilar que el circuito mantiene las condiciones previstas de funcionamiento.
Estado general
Revisar captadores, circuito, acumulador, bomba y sistemas de control.
Una instalación puede continuar proporcionando agua caliente y, sin embargo, estar funcionando por debajo de sus condiciones habituales.
Detectar esas situaciones cuanto antes facilita la intervención.
Los captadores solares son solo una parte del sistema
Cuando vemos una instalación solar térmica desde el exterior, lo primero que observamos son los captadores instalados sobre el tejado.
Pero detrás de ellos existe todo un sistema que permite captar, transportar y almacenar el calor.
- Captadores solares térmicos
- Circuito hidráulico
- Fluido caloportador
- Bomba de circulación
- Vaso de expansión
- Válvulas y seguridad
- Tuberías y aislamiento
- Acumulador de agua caliente
- Centralita de control
- Sistema auxiliar de apoyo
Limitar el mantenimiento a limpiar los captadores sería quedarse únicamente con una pequeña parte de la instalación.
Revisión de los captadores solares
Los captadores permanecen durante todo el año expuestos al exterior.
Sol, lluvia, viento, polvo, polen, hojas y suciedad ambiental forman parte de las condiciones habituales de trabajo.
Con el paso del tiempo conviene realizar una inspección visual para comprobar que no existen daños, deformaciones o acumulaciones importantes de suciedad.
También es recomendable comprobar que no hayan aparecido nuevos elementos que provoquen sombras sobre los captadores.
Un árbol que ha crecido, una antena nueva o una construcción cercana pueden modificar las condiciones que existían cuando se diseñó la instalación.
Comprobar la presión del circuito
La presión es uno de los parámetros que pueden aportar información sobre el estado de una instalación solar térmica.
Una variación anormal puede estar relacionada con diferentes circunstancias del circuito.
Por eso resulta útil controlar periódicamente que los valores se mantienen dentro de las condiciones previstas para la instalación.
¿La instalación pierde presión de forma repetida?
No conviene limitarse a rellenar el circuito una y otra vez. Puede existir una fuga o algún elemento que necesite revisión.
Revisar el estado del fluido que transporta el calor
En muchas instalaciones solares térmicas existe un fluido encargado de transportar el calor desde los captadores hasta el sistema de intercambio.
Ese fluido trabaja sometido a cambios de temperatura y sus propiedades pueden modificarse con el paso del tiempo.
Dentro de un mantenimiento adecuado puede ser necesario comprobar su estado y valorar si continúa siendo apto para trabajar correctamente.
No es un elemento que deba olvidarse durante toda la vida útil de la instalación.
Buscar posibles fugas
Una instalación solar térmica incorpora tuberías, conexiones, válvulas y diferentes puntos de unión.
Una revisión visual puede ayudar a detectar:
- Humedades
- Goteos
- Manchas
- Restos de fluido
- Corrosión
- Uniones deterioradas
Las pequeñas fugas pueden comenzar de forma poco evidente y terminar provocando una incidencia mayor.
Comprobar la bomba de circulación
Cuando la instalación utiliza circulación forzada, la bomba tiene una función fundamental.
Es la encargada de mover el fluido a través del circuito para que el calor captado pueda llegar al acumulador.
Si la bomba no funciona correctamente, puede existir radiación solar suficiente y, aun así, el calor no trasladarse de la forma prevista.
Conviene prestar atención a ruidos, avisos o comportamientos anormales.
Vaso de expansión y elementos de seguridad
Las temperaturas y presiones del circuito pueden cambiar durante el funcionamiento de una instalación solar térmica.
El vaso de expansión y los elementos de seguridad ayudan a gestionar esas variaciones.
Su estado también debe formar parte de las revisiones preventivas.
No son componentes especialmente visibles para el usuario, pero cumplen una función importante dentro del sistema.
Revisar el aislamiento de las tuberías
Este punto suele pasar desapercibido.
Las tuberías que transportan calor necesitan un aislamiento adecuado para reducir las pérdidas térmicas.
Con los años, especialmente en tramos expuestos al exterior, ese aislamiento puede deteriorarse.
- Radiación solar
- Temperaturas
- Humedad
- Desgaste ambiental
Si el aislamiento está deteriorado, parte de la energía captada puede perderse antes de llegar al punto donde realmente se necesita.
El acumulador de agua caliente también debe revisarse
El acumulador es otro de los elementos fundamentales de la instalación.
Es donde se almacena la energía térmica para poder disponer de agua caliente cuando sea necesario.
Su mantenimiento dependerá del tipo de equipo y de las características concretas del sistema.
Conviene comprobar el estado general, las conexiones, los elementos asociados y cualquier señal que pueda indicar un funcionamiento anormal.
Controlar temperaturas y funcionamiento
No siempre hace falta esperar a quedarse sin agua caliente para sospechar que algo no funciona correctamente.
Una instalación puede empezar a mostrar pequeños cambios.
- El agua tarda más en calentarse
- El apoyo trabaja más de lo habitual
- La temperatura alcanzada es menor
- La aportación solar parece haber bajado
Estos cambios pueden tener diferentes explicaciones, pero son una buena razón para comprobar qué está ocurriendo.
Revisar la centralita y los sistemas de control
Las instalaciones que disponen de regulación electrónica utilizan sensores y sistemas de control para decidir cuándo debe ponerse en funcionamiento la circulación y cómo debe gestionarse la energía.
Por eso conviene comprobar:
- Lecturas de temperatura
- Mensajes de error
- Alarmas
- Funcionamiento de sensores
- Parámetros de control
Una lectura incorrecta puede provocar que el sistema tome decisiones que no correspondan con las condiciones reales de la instalación.
¿Cada cuánto tiempo debe revisarse una instalación solar térmica?
No existe una frecuencia universal para todas las instalaciones.
Dependerá del diseño del sistema, sus componentes, las recomendaciones de los fabricantes, el entorno y las condiciones de funcionamiento.
Lo importante es no asumir que, porque el agua sigue saliendo caliente, todo el sistema está necesariamente funcionando como el primer día.
El seguimiento periódico permite detectar cambios antes de que se conviertan en una avería evidente.
¿Qué puede vigilar el propietario?
Hay ciertas comprobaciones sencillas que pueden realizarse sin intervenir físicamente en la instalación.
- Observar posibles fugas visibles
- Vigilar cambios en la temperatura del agua
- Consultar avisos del sistema
- Detectar comportamientos diferentes
- Observar los captadores desde una zona segura
- Solicitar revisión ante cualquier duda
La seguridad es lo primero
Intervenir sobre el circuito, manipular elementos eléctricos o trabajar en cubierta requiere conocimientos y medios adecuados.
Cuidar tu instalación también es aprovechar mejor el sol
Una instalación solar térmica está diseñada para aprovechar una fuente de energía disponible prácticamente todos los días: el sol.
Pero para mantener un buen funcionamiento a lo largo del tiempo es importante prestar atención a todos los componentes que hacen posible transportar, almacenar y utilizar ese calor.
El mantenimiento preventivo permite conocer el estado de la instalación y actuar antes de que una pequeña anomalía termine convirtiéndose en una avería.
¿Quieres realizar una revisión preventiva de tu sistema de agua caliente solar?
En Ecotron Energy podemos ayudarte a revisar el estado de tu instalación solar térmica y comprobar que sus principales componentes continúan funcionando correctamente.
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